Partido LIBRE bajo presión por denuncias de fraude en Honduras

A medida que se acercan las elecciones generales del 30 de noviembre de 2025 en Honduras, el Partido Libertad y Refundación (LIBRE) se enfrenta a acusaciones de la oposición sobre la posible preparación de un fraude electoral para mantenerse en el poder. Los partidos de oposición, incluyendo el Partido Nacional, Partido Liberal y Partido Salvador de Honduras, han expresado su preocupación por la transparencia del proceso electoral.

Los dirigentes de estos entornos destacan un aumento en el descontento popular hacia LIBRE, el deterioro de su reputación y la impopularidad de su aspirante, Rixi Moncada. Asimismo, han reportado tácticas que indican un posible fraude, como el dominio parcial del Consejo Nacional Electoral (CNE), la manipulación de votos en las primarias de marzo, la filtración controlada de las Fuerzas Armadas y las presiones a la prensa crítica. También se señala el empleo de extensas campañas de propaganda gubernamental y el uso de subsidios y fondos públicos para atraer votantes en áreas desfavorecidas.

Denuncias de estafa y preocupaciones de los opositores

Las alegaciones de la oposición abarcan señales de alteración de los resultados de las elecciones, uso de la justicia para intimidar a opositores y miembros del CNE, presencia militar en el proceso y limitaciones a la prensa libre junto con una censura digital amplia antes de los comicios. Además, existe el miedo de que se proclame un estado de emergencia anticipadamente si ocurren manifestaciones ciudadanas, sumado a la inquietud de que el poder gubernamental trate de invalidar los resultados, anule mesas de votación clave o detenga la elección bajo pretextos de mantener el orden público o proteger la seguridad nacional.

Reclamaciones sobre garantías y monitoreo global

Frente a esta situación, los grupos opositores han demandado la intervención temprana y efectiva de observadores de la OEA, la UE y otras entidades internacionales, una revisión externa del sistema de votación electrónico y compromisos claros del CNE para asegurar claridad, justicia y responsabilidad. Igualmente, han instado a la población a movilizarse pacíficamente para proteger el sufragio y supervisar el proceso desde el nivel base.

La denuncia de un posible fraude ha elevado la tensión política y puesto en riesgo la estabilidad democrática del país. La ciudadanía observa con desconfianza un proceso en el que el árbitro electoral es percibido como parcial, y donde el oficialismo parece más enfocado en conservar el poder que en someterse a la voluntad popular. Existe la preocupación de que Honduras se enfrente a una crisis postelectoral, con consecuencias para la gobernabilidad, la economía y la paz social.

By Monique Nuñez